Remotorización de Locomotoras
Capítulo 1 (Parte 1 de 2) Por Heriberto Urtubia S.

 

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Introducción:
Cuando decidí escribir esta serie de artículos lo hice pensando en el gran número de personas que tienen alguna locomotora en desuso y que desean verla correr nuevamente por las vías, pero que no saben como lograr esto.

En el mercado actual existen algunos kit de remotorización, especialmente de la marca SB modellbau, son elementos de alta calidad y además constan de todo lo necesario para un trabajo completo, sin embargo son de alto costo y están especialmente enfocados al mercado alemán, tanto en marcas aplicables como en los modelos. Por tanto su catálogo no es muy útil para la realidad chilena.

Analizada esta situación decidí aplicar mis conocimientos de ingeniero y solucionar las limitaciones de la forma mas simple y económica posible, todo ello sin descuidar las altas prestaciones que esperamos de un modelo remotorizado. Esta tarea no es nada fácil, pero trataré de llevarla a cabo lo mejor posible.

¿Cuando remotorizar una máquina?:

Es difícil dar unas reglas estrictas de cuando embarcarse en la labor de remotorizar una máquina y cuando no, sin embargo existen algunas consideraciones generales que debemos tener presente en dicha decisión.

1- Máquinas de alta calidad de acabado y prestaciones, cuyo motor se descompuso. En este caso siempre valdrá la pena colocar un motor de altas prestaciones, pues la calidad de la máquina lo justifica. Como ejemplos de esta categoría podemos citar Roco, Liliput, Rivarossi y Jouef de última generación, etc.

2- Máquinas de alta calidad de acabado, pero de bajas prestaciones motrices. Aquí también valdrá la pena invertir en un nuevo motor, especialmente si se trata de modelos que son difíciles de encontrar en el mercado. Ejemplos clásicos de esta categoría son las máquinas Fleischmann y Märklin.

3- Máquinas únicas, que están descontinuadas o cuyo fabricante ya no existe. Esta condición debemos analizarla con cuidado, pues tal vez resulte mas fácil y económico comprar una nueva locomotora. Cuando esto no es posible debemos recurrir al modelo que tengamos a mano o bien comprado de ocasión y someterlo a una intervención mayor, por que seguramente deberemos realizar un trabajo a fondo de detallado y pintura, además del ya mencionado de remotorización. En esta situación no es posible dar ejemplos por que cada caso es distinto.

4- Máquinas a las que se les tiene un afecto especial. Está es la condición mas difícil de evaluar, ya que no es posible dar pautas ni ejemplos. En este caso todas las razones sentimentales son igualmente validas, la única condición es que estemos dispuestos a gastar tiempo y dinero en un modelo dado.

¿Qué tipo de motor utilizar?:

Existen en el mercado un gran número de motores aplicables a modelos de locomotoras, daré ahora una pequeña descripción de los mas usados.

1- Motores de anillo: Estos son los clásicos motores utilizados en las máquinas Lima antiguas, Märklin y Fleischmann entre otras. Es un motor de diseño muy antiguo, robusto y bastante fácil de instalar para el fabricante, ya que su eje es paralelo al de las ruedas, y para acoplarlo basta con instalar algunos engranajes planos. Es un motor de prestaciones bastante pobres y además muy ruidoso, se suma a esto el hecho de que los engranajes planos también producen mucho ruido. Las máquinas equipadas con estos motores parecen tener solo dos velocidades, detenida y máxima velocidad. Es muy difícil controlar un ralentí adecuado o una salida suave con estos motores. Algunas marcas han tratado de solucionar en parte los inconvenientes de estos motores, en esta labor destaca Marklin que sin efectuar grandes cambios a sus motores de anillo los comenzó a equipar con rotores de 5 polos y colectores cilíndricos, lo cual mejora mucho el comportamiento del motor y además disminuye en parte el nivel de ruido provocado por el mismo.

Imagen de un motor de anillo Lima en el que se aprecian los engranajes planos.

 

2- Motores flan can: Son los típicos motores que parecen un cilindro aplastado. Su diseño también es bastante antiguo, pero los materiales y su proceso de fabricación han evolucionado mucho, llegándose a obtener modelos con prestaciones muy altas. Por supuesto que las prestaciones van paralelas al valor del motor, pudiéndose obtener motores muy básicos para equipar juguetes hasta motores de alto costo y refinamiento para equipos computacionales y reproductores de CD o DVD. Estos motores se fabrican en un gran numero de tamaños y potencias, lo que permite encontrar casi siempre uno adecuado a nuestras necesidades, además pueden tener eje a ambos lados, lo cual los hace especialmente indicados para locomotoras equipadas con tracción en ambos boguies, con la ventaja adicional de poder montar uno o dos volantes de inercia (Flywheel).

Ejemplos de motores flan can, en este caso de la marca Mashima.

Ejemplos de estos motores hay muchos, pero los mas adecuados para nuestro trabajo son los de las marcas Roco, Buller, Mashima, Tenshodo, Igarashi y algún otro que se me escapa en este momento.

3- Motores coreless, motor con rotor sin fierro o motor campana: estos motores son de diseño bastante reciente, pues su construcción implica una técnica que antes no existía, además de materiales que se descubrieron hace poco tiempo.


Todos o casi todos hemos visto un motor clásico desarmado y notado que el rotor (la parte que gira) es una armadura de fierro con varias acanaladuras en las que se encuentran las bobinas de alambre de cobre. Pues bien, en los motores coreless la armadura de fierro no existe, aquí las bobinas están sostenidas por ellas mismas, las que al ser impregnadas en una resina plástica, forman un cuerpo sólido, lográndose con esto eliminar el par de retención que necesita vencer un motor convencional para ponerse en marcha.

Rotor de un motor coreless, se puede notar la falta del núcleo de fierro y el gran número de polos evidenciado por un número igual de delgas del colector.


Un motor coreless arrancará con un voltaje mínimo, el necesario solamente para vencer las pérdidas por roce y podrá girar a muy bajas revoluciones sin ningún inconveniente. Para mejorar el contacto eléctrico, las delgas del colector y las escobillas son hechas de plata y para aumentar el torque, el imán no es el clásico imán negro de ferrita, sino que un potente imán de tierras raras, por ejemplo, de óxido de samario. Además están construidos con 7, 9 u 11 polos dependiendo del tamaño. Todo esto hace que los motores coreless sean de un precio muy elevado, lo que en algunas ocasiones no los hace adecuados para montarse en modelos.

 

Despiece de un motor coreless en el que se puede apreciar el rotor con su forma de campana y el imán cilíndrico que se ubica en el interior del rotor


 

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Actualizado Agosto de 2007.

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