Su construcción también es diferente
a los motores convencionales en los que el rotor está rodeado
por 1 o 2 imanes, en los motores coreless es a la inversa, es decir,
es el rotor el que rodea al imán, el rotor es una especie de
cilindro abierto en uno de sus extremos, de aquí su apelativo
de motor campana. La calidad, duración y prestaciones de estos
motores están fuera de toda duda, pero el precio limita su aplicación.
Algunos ejemplos de marcas que fabrican estos motores son la alemana
Faulhaber y la suiza Maxon. Finalmente cabe decir que los motores coreless
son a igual potencia, de menor tamaño que uno convencional, esto
asegura que siempre tendremos espacio para instalar el motor.
4- Motores brushless: Estos motores son la cúspide de la tecnología,
su diseño es muy complicado, mezclando algo de los coreless con
nuevas técnicas. Ahora las bobinas están fijas y es el
imán el que gira formando el rotor. Como en estos motores no
existe el colector ni las escobillas, las bobinas son energizadas en
forma secuencial por un control electrónico, el cual debe saber
exactamente en que posición está el rotor, para esto el
motor cuenta con un sensor de posición. Al carecer de escobillas,
el ruido generado por estas desaparece completamente, además
desaparecen las interferencias, el desgaste y la fragilidad de las delgas
del colector, lo que le permite a estos motores alcanzar altas revoluciones
con un nivel de ruido casi inperseptible. Todo lo anterior hace que
estos motores también sean de alto costo, debiendo agregar además
el comando electrónico que controla la velocidad y el sentido
de giro. Ejemplos de estos motores no hay muchos, se puede citar la
marca Escap, cuyos motores son empleados por Märklin en algunos
de sus modelos y al que ellos llaman C-sinus.
Detalle de un motor C-sinus montado
en una máquina Märklin. El circuito electrónico que
se aprecia cumple la función de control del motor y decoder digital
con sonido.
Comparación de distintos motores.
De izquierda a derecha: Mashima 1024, Maxon 1724, Faulhaber 1624 y Roco.
¿Cómo elegir un motor?:
Además del tipo de motor a instalar, debemos
considerar otras características de los motores, estas son: dimensiones
físicas, eje en uno o ambos extremos, torque, número de
revoluciones máximas y potencia. Las dimensiones y el número
de ejes no es necesario explicarlas. El torque es la capacidad para
hacer girar un eje. El número de revoluciones es la cantidad
de veces por minuto que el eje completa un giro de 360°, es por
tanto, la velocidad angular. La potencia es la capacidad de realizar
un trabajo por unidad de tiempo, esto aplicado a los motores resulta
ser el torque multiplicado por la velocidad angular (en unidades compatibles,
por supuesto).
Teniendo determinadas todas las características que requiere
el motor a instalar, podemos buscarlo entre los productos que ofrecen
los fabricantes.
Las dimensiones físicas son la primera
característica que debemos evaluar en un motor. En la imagen
se muestran tres motores de dimensiones similares, pero muy distintos
en cuanto a prestaciones. El de la izquierda es un Faulhaber 1624 de
1,5 W, el del centro es un Maxon 1724 de 2,5 W y el de la derecha es
un Mashima 1630 de 2 W.
En este caso tenemos tres motores de
alta potencia para motorizar máquinas grandes con cardanes y
tracción en ambos boguies. A la derecha tenemos el archiconocido
motor Roco 1838 de 2,5 W que equipa a casi todos sus modelos H0. En
el centro se muestra el asombrosamente potente motor Maxon 1832 de 3,5
W y a la izquierda el motor Mashima 1824 de 2 W que no es tan potente
como los otros dos, pero su tamaño lo hace muy práctico.

De forma escalonada en tamaño
y potencia se muestran algunos motores. Salvo el central que es un Mashima
1024, todos los otros son Roco.

¿Dónde comprar motores?:
Lamentablemente comprar motores en Chile es difícil
en extremo, a lo mas se pueden encontrar motores que llegan como repuestos
de algunas marcas, pero aun así son difíciles de encontrar.
La forma mas sencilla de comprar un motor de reemplazo es sin duda vía
Internet en alguna tienda especializada de Europa o estados unidos.
El inconveniente de esta compra es su alto costo, pues se deben sumar
al valor de producto (que ya es algo elevado) las comisiones varias
por compras en el extranjero, gastos de envío, seguro, impuesto
al ingresar a Chile, y otros gravámenes.
Si se decide comprar por Internet, una buena alternativa es comprar
en conjunto con varias personas y así optimizar los gastos asociados.
Otra alternativa es que alguna persona que viaje nos compre los elementos
que necesitamos.
Existe otra opción de compra, esta consiste en reutilizar motores
de altas prestaciones que son empleados en equipos electrónicos
como lectores de DVD, cámaras filmadoras, etc. Esta es una excelente
opción, pues existen lugares que se dedican a reciclar estos
equipos (en calle San Diego, en Santiago, hay varios) y podemos encontrar
motores de altísima calidad a precios ridículamente bajos.
El inconveniente es que tendremos que conformarnos con el modelo de
motor que haya disponible, pues se trata de motores diseñados
para otro uso y muchas veces su forma y tamaño son muy específicos.
Otro inconveniente es que estos motores normalmente disponen solamente
de eje en 1 extremo.
Tipos de remotorizaciones:
Ahora estamos entrando de lleno al trabajo que nos
hemos propuesto. Los tipos de remotorización se pueden dividir
según su complejidad. Comenzando en forma creciente tenemos:
1- Remotorizaciones básicas: Son aquellas en
que el trabajo está limitado a un simple reemplazo de elementos
que ya fueron diseñados por algún fabricante o bien el
reemplazo de un motor defectuoso por otro idéntico. Se puede
citar como ejemplo de esto a la instalación del kit de altas
prestaciones de Marklin, el que incluye un nuevo rotor de 5 polos y
colector cilíndrico, una tapa porta escobillas y un par de nuevas
escobillas. Su instalación es tan sencilla como sacar dos tornillos,
retirar los elementos antiguos y colocar los nuevos. Toda la operación
no debe durar mas de 15 o 20 minutos. También se puede incluir
en este apartado el cambio de motor por otro de mayores prestaciones
y de tamaño similar, en cuyo caso tal vez sea necesario algún
tipo de trabajo de adaptación mínimo.
2- Remotorizaciones medias: En este caso el trabajo
es algo mas complejo y requiere en muchas ocasiones desmontar completamente
el modelo y su transmisión, tal vez sea necesario fabricar alguna
pieza especial o el cambio parcial de algunos engranajes o partes de
la transmisión, así como modificar el alojamiento para
el motor. La mayor parte de los trabajos de remotorización entran
en esta categoría. No se puede dar ejemplos concretos de este
trabajo, pero si se puede citar alguna realización en particular.
3- Remotorizaciones avanzadas: Este es el caso mas
complejo y estará reservado para modelos que realmente lo merezcan.
Para embarcarse en esta labor se debe tener cierta experiencia y una
cantidad de herramientas suficiente para realizar adecuadamente los
trabajos necesarios. Debemos tener casi con seguridad alguna máquina
herramienta (especialmente torno, taladro de pedestal y si es posible
una fresadora) para mecanizar elementos especiales que no se encuentran
en el mercado. En esta categoría podemos incluir modificaciones
profundas a la transmisión o incluso el cambio y adaptación
de una transmisión completa. Cuando se realiza un cambio de esta
envergadura, normalmente se incluyen otros trabajos como el detallado
del modelo, cambio de ruedas por otras mas a escala, etc. Una remotorización
avanzada requiere de mucho tiempo y dinero, por tanto debemos decidir
con cuidado un modelo que merezca dicha inversión.
En el siguiente capítulo de este artículo
les daré algunos ejemplos concretos de remotorizaciones.
Ir a parte 1 |
Ir a parte 2
Actualizado Agosto de 2007.
Volver